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Cómo aliviar el gas con posturas de yoga


El gas excesivo puede causar un dolor insoportable, distensión abdominal y sensación de malestar general. Una de las razones más comunes para el gas intestinal es comer alimentos ricos en fibra como frutas, verduras, granos integrales, frijoles y legumbres. Otras causas incluyen tragar aire, ciertos medicamentos, intolerancia alimentaria y edulcorantes artificiales. Aunque los dolores por gases generalmente desaparecen por sí solos, es posible que pueda acelerar el proceso a través del yoga. Si sus dolores son severos o están acompañados por otros síntomas, consulte a su médico lo antes posible.

Pose para aliviar el viento

Paso 1

Acuéstese boca arriba con las piernas estiradas y los brazos descansando a los lados. Inhale y levante ambas piernas hacia arriba en un ángulo de 90 grados con el piso. Si sus isquiotibiales están tensos, mantenga las rodillas ligeramente flexionadas.

Paso 2

Exhale y doble las rodillas hacia el pecho, apoyando la parte superior de los muslos en el abdomen. Sus rodillas y tobillos deben estar tocando y su cabeza y cuello relajados en el piso.

Paso 3

Envuelve tus brazos alrededor de tus espinillas y acerca tus rodillas a tu pecho. Enrolle el cuello hacia arriba para tocar la barbilla con las rodillas. Permanece en esta pose por hasta un minuto, luego suéltalo.

Abridor de corazón sentado

Paso 1

Arrodíllate en el suelo, luego baja las nalgas y siéntate sobre tus talones. Mantenga las rodillas y los tobillos juntos. Apoye las palmas de las manos en el piso detrás de las nalgas. Siéntate alto, extiende tu columna vertebral y expande tu pecho. Alinee su cabeza y cuello con su columna vertebral.

Paso 2

Mueva las yemas de los dedos hacia atrás para alejar las manos de aproximadamente 10 pulgadas de los glúteos, luego coloque las palmas de las manos sobre el piso, con las yemas de los dedos apuntando hacia afuera de su cuerpo.

Paso 3

Exhala y arquea tu espalda, expandiendo tu pecho lo más que puedas. Intenta juntar los omóplatos. No levante las nalgas de los talones. Extiende tu cuello hacia atrás para que estés mirando hacia el techo.

Paso 4

Mantén esta postura durante algunas respiraciones, luego suéltala y vuelve a arrodillarte.

Doblado hacia adelante sentado

Paso 1

Siéntate en el suelo con las piernas estiradas. Coloca una manta doblada debajo de tus glúteos como soporte si tus isquiotibiales están apretados. Alcance debajo de las nalgas, usando las manos para separar las partes carnosas. Presione sus palmas contra el piso y extienda su columna vertebral alta.

Paso 2

Inhale e inclínese hacia adelante desde la bisagra de la cadera. Alargue su coxis lejos de su pelvis. Incline la pelvis, creando un arco natural en la zona lumbar.

Paso 3

Baje el torso lo más que pueda. Si eres muy flexible, descansa el pecho sobre la parte superior de los muslos y agarra los arcos de los pies. De lo contrario, inclínese hacia adelante lo más que pueda y permita que su columna se redondee. Apoya tus manos sobre tus rodillas, espinillas o tobillos. Relaja tu cabeza, cuello y hombros.

Paso 4

Inhale y mientras exhala, intente estirar su cuerpo un poco más hacia adelante, luego inhale y suelte un poco. Continúe este patrón durante algunas respiraciones, luego suéltelo y regrese a la posición de sentado.